viernes, 21 de agosto de 2015

Incesto, suicidio y asesinato: Los ingredientes de una oscura novela inédita de Tolkien

Por Kate Veik

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Gallen Kallela Kullervo. Foto: Wikipedia
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LONDRES, 20 Ago. 15 / 10:04 pm (ACI).- Una historia inédita de J.R.R Tolkien se publicará la próxima semana en Reino Unido y promete ser una impresionante novedad de de este famosos escritor y sus primeros pasos en la literatura.
“La historia de Kullervo” es la versión de Tolkien del cuento finlandés del siglo XIX “Kalevala”, que trata sobre un huérfano que venga la muerte de su familia y accidentalmente se enamora de su hermana antes de tomar las riendas de suvida.
"Tolkien dijo que quería hacer su propio ‘Kalevala’, así que me intriga profundamente qué aportará su imaginación cristiana en el cuento", afirma Joseph Pearce, experto en Tolkien y director del Centro de Fe y Cultura en el Aquinas College de Nashville (Estados Unidos).
A pesar de que no terminó "La historia de Kullervo" y no se publicó, Tolkien la consideró "el germen de escribir historias legendarias por mí mismo", según apunta The Guardian.
El manuscrito incompleto fue la base de su posterior libro "El Silmarillion".
Tolkien comenzó a escribir "La historia de Kullervo" cuando tenía 23 años y estudiaba en la Universidad de Oxford. Él y C.S. Lewis compartieron su amor por la mitología nórdica, por lo que Pearce apunta que muy probablemente esa sería la manera en la que Tolkien descubrió Kalevala.
"Ambos amaban la narración, la fantasía que le envolvía", apunta Pearce. "Pero también hay un sentido en que el hombre, al creerse cree dueño de su propio destino es dominado por este. Es decir, no somos dioses y cuando fingimos serlo nos avocamos a la destrucción".
"Esto es algo que une el paganismo de la mitología nórdica y el cristianismo de Tolkien y Lewis", añade.
La venganza, el incesto y el suicidio que se encuentran en "La historia de Kullervo" no son típicos en la literatura cristiana. Sin embargo Tolkien no fue el único escritor cristiano en explotar los oscuros temas de principios del siglo XX. G.K. Chesterton en "El hombre que fue martes", publicado en 1908 y T.S Eliot con "La tierra baldía", de 1922.
Pearce explica esta fascinación por temas oscuros por parte de escritores cristianos argumentando que "el mundo moderno es muy negro y que al ser representado en su fealdad, lo hace más verídico".
¿Cuál es la verdad moral detrás de "La historia de Kullervo"?  El orgullo precede a la caída.
"Cuando pensamos ser los dueños de nuestro destino, nos avocamos a la caída", asegura Pearce.
"La historia de Kullervo" se publicará el próximo 27 de agosto en Reino Unido y en abril de 2016 en Estados Unidos. Mientras tanto, los fans de Tolkien pueden disfrutar de uno de sus últimos trabajos publicados en 2007 titulado "Los hijos de Húrin".

miércoles, 29 de julio de 2015

Mosad el largo brazo de Israel


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JERUSALEN. “Meir Dagan es el Superman de Israel”. Así definía recientemente el diario egipcio Al Haram al jefe de los servicios secretos israelíes. El cerebro del brazo largo y silencioso de Israel. Desde que hace ocho años el primer ministro y su ex oficial, Ariel Sharon, le eligiera, Dagan activa a los suyos en la sombra. Y, según sus enemigos, no descansa. “El Mossad debe volver a ser lo que era”, le exigió entonces Sharon que consideraba que la agencia se estaba “acomodando”, limitándose a espiar e informar.
Si la mitad de las acusaciones lanzadas por Irán y los grupos que apoya, el palestino Hamas y el libanés Hizbulá son ciertas, Dagan ha cumplido con la misión encargada.  “Aquellos que siguen los sucesos en Israel saben que el  jefe del Mossad logró cosas que nadie podría haber imaginado, respecto al programa nuclear iraní y la capacidad de llevar armas de Siria e Irán a Hizbulá, Hamás y la Jihad Islámica”, se leía en el articulo egipcio antes de la supuesta ultima obra de Dagan: el asesinato de Mahmud Al Mabhuh, uno de los fundadores del brazo armado de Hamas y clave en el contrabando de armas a Gaza tal y como reconoce el propio grupo.
Tras varios días de investigación, Hamas acusó al Mossad. Este martes, sin embargo, un informe del movimiento apunta la posibilidad que “un país árabe podría haber asesinado a Al Mabhuh”, recordando que  era buscado por Egipto y Jordania.
El Mossad mantiene su habitual silencio. Le conviene que crean que sus agentes pueden llegar hasta la lejana Dubai, localizar, seguir y matar al cabecilla militar e irse como si fueran turistas que acaban de visitar la torre más grande del mundo. Según las investigaciones, “una mujer  sedujo a Al Mabhuh para que abriera la puerta de su habitación”.Posteriormente, los agentes (5 o 6) colocaron el cártel de “no molestar” en la puerta de la habitación 130 del Hotel Al Bustan Rotana. Al Mabhuh había entrado en Dubai con un pasaporte falso y sin guardaespaldas porque éstos no encontraron billete.
“Desde los 60, el Mossad ha matado a jefes terroristas o aquellos que ponen en peligro la seguridad de Israel. La lista es larga. Científicos alemanes en Egipto, científicos en el proyecto nuclear iraní y terroristas de grupos como OLP, Hamas o Hizbulá”, escribe el analista Yossi Melman.
Según los expertos israelíes, el Mossad no habría matado a Al Mabhuh para vengarse por el secuestro y asesinato hace 21 años de dos soldados sino por su actual rol. “Habría conseguido dos objetivos: acabar con una elemento central en la infraestructura del contrabando de armas a Gaza y enviar un mensaje a los enemigos que ven cómo la Inteligencia israelí tiene ojos y un brazo muy largo”, se lee en el diario Israel Hayom.
“No somos una empresa que debe revelar al gran público lo que hace o no. Los que tienen que saber, lo saben.  La mayoría de las veces nos acusan de cosas inverosímiles. Pero aunque no seamos los autores, el mito del Mossad en las filas del enemigo aumenta”, confiesa a EL MUNDO.ES un ex oficial de la Inteligencia israelí.
Dagan, jefe del Mossad desde el 2002.

Al Mabhuh es la última de una serie de muertes no naturales envueltas en la confusión. En febrero del 2008, Hizbulá sufrió uno de los golpes más dolorosos desde su fundación. En Damasco volaba por los aires su máximo jefe militar, Imad Mughniyah. Buscado por varios servicios secretos occidentales y árabes, Hizbulá acusó al Mossad. Desde entonces, Israel mantiene el estado de alerta en Suramérica Egipto, Jordania y el Lejano Oriente,  por temor a una represalia a gran escala.
Seis meses después, el general Mohamed Suleiman, asesor militar del presidente sirio Bashar Assad y nexo de unión con Hizbulá fue asesinado en Siria por los disparos de un francotirador. Según la Inteligencia israelí, era el máximo responsable en la transferencia de misiles de largo alcance al grupo chií.
La prensa israelí destaca que  Dagan también tiene su cuota de responsabilidad en alertar sobre la planta nuclear en Siria, bombardeada por Israel en septiembre del 2007 y en el descubrimiento de la planta secreta de enriquecimiento de uranio de Qum (Irán) hace unos meses. También se le atribuye las misteriosas explosiones en el proyecto nuclear iraní. O la información necesaria para que cazas israelíes bombardearan hace un año en Sudán u convoy con arsenal iraní con destino a  Gaza.
Dagan (centro), apuntado como enemigo en Ir¿n. REUTERS
Dagan es visto  como el guardián de Israel. Hace 56 años y  tras ser nombrado director de la CIA, Allen Dulles, recibió un regalo muy especial de su homologo israelí, Isser Harel. Una daga con el lema: “El Guardián de Israel nunca duerme ni se descuida”.

lunes, 20 de julio de 2015

RELATAR LA MEZQUITA

Día 19/07/2015
El cinismo es uno de los combustibles de este chiringuito oportunista e ideológico
Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad. El axioma sigue vivo pese a su ya larga historia desde que fuera vertido a mitad del siglo XX por un cruel virtuoso de la propaganda. Cada vez que el debate artificial y pernicioso de la Mezquita-Catedral embiste, los patrones se repiten. Lo hace carente de fondo absoluto, pues no existen argumentos que permitan la discusión en ese plano salvo la expropiación pública de este bien que ningún político tiene bemoles de acometer en un estéreo ejercicio de coherencia y supina irresponsabilidad. La bola sigue agrandándose en las formas. Es un bucle que va ganando espacio y tiempo. Va saltando de nivel político por una cama elástica con piruetas de economía de escalas, y machaconamente persiste en el tiempo sin más variante que el convencimiento por los prejuicios, la ignorancia y el aburrimiento. Ni tan siquiera los hechos del pasado, las hemerotecas, los actos reglados y jurídicos suscritos y aireados se someten al escrutinio del sentido común, la razón o la vergüenza. El cinismo es la gasolina que mantiene activo este rentable chiringuito ideológico, oportunista y megalómano cuyos efectos colaterales recaen, entre otros, sobre el motor de la principal actividad de Córdoba y presta servicios a intereses aún por definir en esta historia.
A base, todo, de insistir en que la Iglesia «se ha apropiado de la Mezquita» y se la ha «quitado a los cordobeses» (sic) con la «inmatriculación de 2006 por 30 euros» que permitió «el Gobierno de Aznar» mediante una reforma «inconstitucional» de la ley hipotecaria, mantenedora de preceptos «franquistas» gracias a los cuales «el Cabildo se forra de dinero sin pagar impuestos» y «encima las administraciones públicas le dan millonarias subvenciones para que arregle el templo» para que luego «borre la palabra ‘mezquita’» y «ponga en peligro la declaración de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco» por una «pésima gestión»... No falta ni un ingrediente en el plato. Usted como yo ha escuchado este relato fabricado, ha olisqueado este plato precocinado que se repite hasta la saciedad. Multiplicando decibelios y papel, entrando en los grandes salones de lo políticamente correcto, en la agenda oficial, en la gauche caviar o los nuevos experimentos políticos que buscan la nueva izquierda sociológica desde el ruido.
Nadie ha sacado un papel hasta ahora que demuestre que la Mezquita-Catedral era pública y la «robó» la Iglesia. Nadie ha podido desmontar históricamente lo ocurrido desde 1236 hasta aquí. Ni que la inmatriculación en 2006, en pleno gobierno Zapatero, al que nadie menciona, fuera ilegal. Que esa ley sea inconstitucional. O que haya habido un atisbo de mala gestión en un recinto que en 2014 ha batido todos los récord de asistencia, posea una muy considerable opinión de sus visitantes, tenga un impacto en la ciudad de 300 millones con carga social y haya recibido parabienes de la Unesco por ello. O que el concepto ‘mezquita’ no esté en los folletos turísticos. O que el Cabildo no pueda recibir ayudas para la conservación de un bien abierto al público, como reza en la ley de patrimonio. O que estemos ante la principal demanda de los cordobeses, con un 30 por ciento de tasa de paro.
Que Susana Díaz hable de «barbaridad» sobre la inmatriculación con la gestión pública de la Junta en la Alhambra en un proceso judicial y su directora cesada e imputada no es más que el reflejo de lo dicho. Que la hoy consejera de Cultura y ayer «alcaldiosa», Rosa Aguilar, diga «apuesta decidida» por hacer pública la Mezquita en un «largo diálogo» —en el que, por cierto, trabaja desde hace tiempo por mandato de Díaz—, es intolerable...
Cuando Cajasur era de la Iglesia y los partidos no pagaban los préstamos, se cobraba por estar en silencio en las asambleas o consejos, se gozaba de los beneficios del staff o del respaldo a «mis» alcaldes..., entonces, nadie se acordó de que en Córdoba había una Mezquita-Catedral. Hoy, ya ven qué pasó con Cajasur.

domingo, 19 de julio de 2015

Fracaso Provida


JUAN MANUEL DE PRADA
SE consumó la reformita favorecedora del aborto que impedirá abortar a las menores de edad sin el consentimiento de sus papaítos. Y digo que esta reformita de apariencia restrictiva favorece paradójicamente el aborto por la muy sencilla razón de que refuerza su consideración como acto de mera disposición de la voluntad. Cuando a una menor se le exige el consentimiento de sus papaítos para abortar se está afirmando que, para abortar, basta con tener capacidad legal, como para contraer cualquier obligación o ejercer cualquier derecho de naturaleza civil; y que, alcanzado ese requisito de la edad (o subsanado por el consentimiento paterno), abortar se constituye en un puro acto de la voluntad, como suscribir una póliza o comprarse un automóvil. Que una menor pueda o no abortar con el consentimiento de sus papaítos es un hecho irrelevante que sólo sirve (a modo de macguffin) para distraer la atención de los tontos útiles del hecho sustancial, que es la eliminación de una vida gestante. En realidad, esta reformita es una argucia para contribuir al eclipse de nuestro juicio ético, que es el fundamento sobre el que el Nuevo Orden Mundial sustenta todo su proceso de ingeniería social.
Pero los peperos no hacen sino cumplir con su cometido de obedientes lacayos, según el reparto de funciones que les asigna el Nuevo Orden Mundial. Más interesante es consta tar el fracaso incuestionable del movimiento pro vida, que durante décadas ha pretendido que el aborto no es una cuestión política, esgrimiendo argumentos sentimentaloides y vacuas apelaciones al derecho natural que ya nadie entiende, precisamente porque el orden político vigente se sustenta sobre la abolición del Derecho Natural. Para combatir los presupuestos doctrinales sobre los que se sustenta el aborto hay que propugnar un orden político nuevo, que es lo que el movimiento pro vida no ha sabido hacer, pretendiendo mantenerse en un absurdo (por inexistente) ámbito de «apoliticismo», que a la postre se ha convertido en arrabal de friquismo; pues la dura realidad es que, hoy por hoy, quienes defendemos la vida gestante somos percibidos por el clima de nuestra época como friquis apestosos, amén de inhumanos.
Y es que la defensa de la vida gestante sin la postulación de un orden político que la acoja hospitalariamente resulta ininteligible. Para revolverse contra el aborto hace falta, primeramente, revolverse contra un orden económico que se funda sobre la convicción de que el mejor modo de contar con masas cretinizadas e incapaces de luchar contra unas condiciones laborales oprobiosas es conseguir que esas masas tengan pocos hijos; porque quien no tiene hijos por los que luchar acaba renunciando a la lucha. Para revolverse contra el aborto hay que explicar antes a la gente que el aborto, como todos los derechos de bragueta, son argucias del sistema para conseguir que las injusticias sociales resulten menos oprobiosas. Y que todo el sostén ideológico sobre el que el aborto se sostiene es, en última instancia, consecuencia del concepto liberal de libertad, que exhorta al hombre a deshacerse de todos los impedimentos que dificultan o limitan el proceso de fortalecimiento de su individualidad soberana. A esta idea nuclear se le incorporarían luego aderezos y perifollos como la ideología de género; pero combatir los perifollos sin atacar el núcleo es como arar en el mar.
El combate contra el aborto sólo puede ser eficaz si se inserta en un combate de naturaleza política. Todo lo demás es buscar grotescamente la «añadidura», soslayando la búsqueda primordial del «reino y su justicia». Pero a quien no busca primero el reino y su justicia la añadidura también le será negada.